Se trata de un trastorno neurológico del comportamiento caracterizado por distracción moderada a severa, períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.
El Déficit de Atención con Hiperactividad está relacionado con una falta de balance en la producción cerebral de dos neurotransmisores: Dopamina y Noradrenalina.El TDAH como entidad clínica se encuentra recogido en la Clasificación internacional de enfermedades, décima revisión (CIE-10), la cual representa un marco etiológico
Un alumno o alumna presenta necesidades específicas de apoyo educativo debido a un "trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad" (TDAH) cuando su conducta evidencia un patrón persistente de desatención o hiperactividad e impulsividad que es significativamente más frecuente y grave que el observado en escolares de su edad, repercutiendo de manera negativa en su vida familiar, escolar y social.
Estos síntomas, por tanto, deben estar presentes tanto en el ámbito escolar como familiar, y alguno de ellos debe haber aparecido antes de los siete años, no debiendo estar motivados por otros tipos de trastornos claramente definidos.
El TDA con o sin hiperactividad es uno de los trastornos más frecuentes en la infancia. Es un trastorno crónico que no se cura, pero con tratamiento médico-psicopedagógico mejora considerablemente. Afecta al individuo provocándole dificultades en muchas áreas (a nivel social, en el aprendizaje, etc.). También altera la vida familiar, por el trastorno conductual que provoca en la persona que lo sufre.
Por tanto, el TDA con o sin hiperactividad es un trastorno de origen neurobiológico que se manifiesta en dificultades de autorregulación en tres aspectos concretos:
- Déficit de atención: los niños con TDAH tienen poca capacidad para mantener la atención. Presentan una atención dispersa, no sostenida, ya que no consiguen permanecer realizando una tarea un tiempo similar al que lo haría otro alumno de su edad, sino que necesitan cambiar constantemente de actividad. Se aburren con gran facilidad y se distraen con mucha frecuencia y por cualquier estímulo.
- Impulsividad: realizan las tareas de forma descontrolada y precipitada, interrumpen y molestan con asiduidad, no son capaces de respetar los turnos, son impacientes, hablan continuamente y son incapaces de esperar cuando se les promete algo. Les cuesta pararse y pensar en las consecuencias de sus acciones, y no tienden a planificar sus actos futuros.
- Hiperactividad motora y/o vocal: presentan una actividad motora excesiva, parecen incansables. Suelen presentar dificultades en el desarrollo motor, mostrando cierta torpeza y movimientos rígidos. Además, los movimientos motores involuntarios suelen encontrarse, con frecuencia, asociados a la emisión de sonidos guturales y vocálicos o la vocalización de palabras groseras (síndrome de Tourette).
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